Cuando los parados trabajen es
cuando podremos vivir todos.
Por
Antonio Pérez Henares
(Aprovechando mi ausencia de dos días el blog recibió ayer un
ataque troll consistente en repetir un post, ususpardo el nik de
Lowe, y utilizando otros varios,decenas de veces. La entrada
había suscitado un fuerte interés y más de 150 comentarios no
"contaminados. Pero me he visto obligado a tener que suprimirlos
todos ante la imposibilidad de revisar cada uno. Mis disculpas.
Reinserto la entrada)
Cuando los parados trabajen es cuando podremos vivir todos
Criticas una cosa y la contraria al igual que defender algo y su
exacto opuesto deberían ser líneas rojas que ni el periodismo ni
la política han de traspasar. Pero son el pan nuestro de cada
día y no digamos el de la Moncloa.
Como no es
cuestión de reiterar ejemplos que abundan en la harina que
Zapatero lleva amasando años y bien conocidos son por aquellos
que si siguen ciegos es porque no quieren ver, habrá que decir
ahora que no sería de recibo vituperar al Gobierno ni a los
sindicatos por entrar en senda de razón aunque sea para ellos a
escobazos y no gustosa para nadie. Que hayamos de trabajar más y
que cuando llegue el tiempo la pensión sea menor, calculen que
un -20 como poco, plato de gusto no es de nadie. Pero esto es lo
que hay y lo que toca. Que ya se ha enterado Europa excepto ese
Caldera que receta emigrantes cuando de los que tenemos ya hay
más de millón y medio en el paro. Con muchas menos razones, sin
duda, que él a quien habría que haber mandado a la cola un poco
antes de que empezara pusiera en marcha las insensateces que
ahora tanto las han ampliado.
Dicho lo dicho, bien está que se hayan venido a razones las
burocracias sindicales con el mal trago de la jubilación y el
cálculo de la cuantía de las pensiones. Se agradece que no
monten una parda que por otro lado bien saben que pueden
montarla más bien gris y quedarse con el palo de bandera y los
liberados. Pero se agradece . Como al compañero Zapatero, al que
bajaron de su burro a escobazos hace un poco más. Se les
agradece.
Que nos lo vendan como virtud ya es otra cosa. No quedaba otra y
ahí quedamos todos. Que vender como éxito lo que es merma y
rebaja no es para repicar campanas. Que también lo sepan. Pero
no seamos cicateros. Para criticarlos tampoco. Si a ellos les
tocaba también nos tocaba a todos y en ellos simplemente habrá
que reconocer que cuando la realidad se reconoce esto es avance
y si es Zapatero quien lo hace es digno ya no solo de aplauso
sino de alborozo incluso, dados los antecedentes del personaje.
O sea que bien y que es motivo ya no de alegría que no pero si
de realismo lo acontecido. Pero en si mismo se queda y en lo
suyo se consume. En menos de horas 24 la verdadera faz del
problema se asomó inmisericorde recordando nuestras miserias.
Que son 4.700.000 parados. Esa es la madre del cordero, esa es
la matriz de nuestra angustia, esa es la prueba del nuev.
Mientras que eso no se mueva no hay futuro. Porque su trabajo es
nuestra única esperanza. A ver si nos enteramos. Cuando los
parados trabajen es cuando podremos vivir mejor todos.