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Llega el peregrino a Pendueles y a la entrada está La Venta, que
se conserva, la iglesia de San Acisclo y un Capitel.
Ya en Vidiago, está la Venta, que también se conserva muy bien.
Luego en Puertas, que también tiene otra Venta, pero como es tan
pequeña le llaman El Ventu.
Siguiendo la ruta llegamos al Puente Purón, donde también había un
molino, en el cual se supone, que los peregrinos comprarían la
harina para sus alimentos y, nada más pasar el puente, había un
Humilladero que destruyó la carretera cuando la ensancharon.
Un poco más arriba está situada La Venta del Pumar, el monolito
que indica dejar la carretera y seguir la ruta jacobea hasta La
Caseta, ya en términos de San Roque y, el Camino Real, que
así se llama este barrio de San Roque.
Pero antes, sin conectar con la carretera, hay otro Humilledero
muy bien conservado, al que le hemos puesto un tejadillo para
protegerlo y, en una de las piedras mirando de frente, ya
estropeada por el tiempo, hay un escrito gravado que dice
textualmente:
"SI BUENA BENTURA ESPERA EN EL BIAJE A DONDE
BA,
A LAS ANIMAS LIMOSNA DA". |