Cuando la dejación de funciones pasa a ser una
norma viciosa

Doña Dolores: Vd. no merece el puesto que ocupa

       Cuando un ciudadano se ve en la necesidad de hacer una denuncia pública, es porque desde hace algún tiempo se viene quejando en las instancias oficiales y demostrando con pelos y señales que las circunstancias en las que le obligan a vivir no son las mínimamente razonables, pero que, además, nadie le hace caso.

      Como no le hace caso su administración, ya sólo le queda hacerlo público para satisfacer en parte y compartir la dolencia, que no es otra que aquella que se deriva de la indecencia vecinal que, saltándose todas las normas de conducta, invade de purines una zona vital por donde pasa la conducción del agua ¿potable? de servicio a su vivienda y el tránsito sin posibilidad de evitarlo, de acceso a la misma y que debido a esta dejadez, le están echando no ya de su propiedad, sino del pueblo.

      El caso que estoy denunciando tanto al Ayuntamiento de Llanes como a la Conserjería de Sanidad del Principado, al primero desde hace ya varios años como demuestro y a la Conserjería desde primeros de abril de 2007, es uno de los casos más desvergonzados que se pueden dar entre ciudadanos vecinos y que quienes lo tienen que resolver, dan la callada por respuesta.

      En consecuencia y dada la inutilidad que  viene demostrando, pido la dimisión de sus responsables que por su incapacidad para solucionar emergencias, demuestran una incompetencia total por que su inoperancia pone en riesgo la salud de la vecindad y la decencia de un pueblo. Esta es la Puerta turística de Asturias. La verdadera. No la que se empeñan en enseñar.

       Por tanto pido a quien tenga esa potestad, que deje fuera de un partido a quienes apoyándose en una ideología honesta se aproveche de ella para delinquir desde las posibilidades que le da el mando alcanzado y aprovechándose de ese mando, actúan de forma racista,irresponsable y francamente deshonesta perjudicando a vecinos a los que en teoría deben defender y atender en competencias que les son propias.

       Pido a la Alcaldesa de Llanes, Dña. Dolores Álvarez Campillo su dimisión inmediata porque no merece tener a su cargo la administración de los asuntos que les han sido encomendados y que han demostrado actuaciones delirantes y deshonestas para ocupar el cargo que los ciudadanos les han encargado dejando deliberadamente abandonada su responsabilidad jugando con la sanidad asturiana pese a las demandas recibidas incluso, por una autoridad que hizo acto de presencia como ha sido Seprona.

       Queremos que nuestros administradores sean fieles al trabajo encomendado y no dejen a sus administrados abandonados de forma indecente que,  empleando procedimientos asquerosos para echar de sus casas a quienes no comulgan con los procedimientos que ellos utilizan. Esta es la democracia que representan, no la que quieren hacer ver a la ciudadanía.

        24 de marzo de 2009

        Argomal.